sábado, 11 de septiembre de 2010

No Celebres antes de Tiempo y No Seas Precipitado



El arquero Khalid Askri, del FAR Rabat, gritaba eufórico a las tribunas, jactándose de haber atajado el tiro penal, sin advertir que la pelota aún no se había detenido y comenzaba a entrar, lentamente, en su arco, para alegría del ejecutor del tiro y de los hinchas de su equipo, que veían concretarse un gol de antología.
Así, el despistado y pobre arquero pagó caro su exceso de confianza y su imprudencia, y su equipo quedó eliminado de la copa marroquí.

Pero eso no fue todo. Unas semanas después, en otro partido, el mismo arquero recibe un pase de un compañero, y por querer driblear al delantero rival, éste le quitó la bola y anotó.
En lugar de aceptar resignadamente su error, se sintió tan frustrado que se despojó de la camiseta, la arrojó al césped y, ante el asombro del público, salió corriendo, no sólo de la cancha, sino del estadio, con rumbo desconocido. Parece que el pobre está de malas. Todo le está saliendo chueco.